martes, 18 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Se forraron el martes...
miércoles, 5 de mayo de 2010
Hay gente para todo

Este hombre babea con el número de parados como el avaro saliva con el número de monedas. Uno y otro, después de cenar, sacan la llave del baúl en el que esconden sus tesoros y ponen al día la contabilidad que tanto placer les proporciona. La diferencia entre Montoro y el avaro es que éste oculta sus posesiones y disimula su dicha, mientras que aquél las expone públicamente, sin cortarse un pelo. Baila, literalmente hablando, en las ruedas de prensa en las que puede dar malas noticias. Cada parado nuevo le provoca un orgasmo. También le excitan la caída del PIB o el aumento del déficit, seamos justos, pero lo que de verdad le pone hasta extremos difíciles de entender es el aumento de la cola frente a las oficinas del Inem. Observen a la persona que en el segundo plano, a la derecha de la fotografía, se retira sonriendo, como diciendo "este Montoro".
Este Montoro, que durante los años de prosperidad pasaba por un sujeto gris, un funcionario sin gracia, un contable del montón, se ha revelado en el infortunio colectivo como un humorista de primera. Parece que en su propio partido le han recomendado que reprima las manifestaciones de alegría cuando le toque dar malas noticias. Pero no puede, es más fuerte que él, y lo entendemos. Se puede ocultar un grano, una fortuna; se puede disimular una cojera, una gripe, un ardor de estómago, pero no hay forma de encubrir la dicha, que se manifiesta en la mirada, en el cutis, en el modo de andar y de cantar bajo la ducha. La crisis le ha quitado quince años de encima. Hay gente para todo.
martes, 27 de abril de 2010
Puntualizaciones sobre la traición de Cospedal
martes, 13 de abril de 2010
Cospedal, en vez de defender a los corruptos, debería defender la democracia
El PP ataca al juez que no consintió la corrupción y el mamoneo en su partido con el dinero de todos los contribuyentes. Desde entonces hasta ahora se han prodigado las declaraciones que acusan a la policía, a los jueces, a las instituciones en una producción en serie digna de una compleja industria de argumentos al servicio de la causa.Pero no, no nos engañemos. De compleja industria nada, como mucho una fábrica...pero de chorizos.
Hoy Cospedal, salía una vez más atizando al juez. Esta vez refiriéndose al acto de apoyo que ha concentrado a miles de personas en la Universidad Complutense de Madrid. Sólo merece como respuesta el titular de este post, al parecer tiene un especial interés en descalificarse ella sóla.
Os dejo con la canción, escrita y producida por Unomasuna de apoyo al magistrado:
viernes, 12 de febrero de 2010
Incomprensible
El genocidio tiene una foto universal. Todas las masacres cometidas tienen mucho en común y, lamentablemente, sería muy difícil concretar donde ocurrió la que nos muestra la imagen superior.Lo que no tienen en común todos los regímenes que han aplicado estas prácticas de terror es las consecuencias jurídicas que la historia deparaba a sus dirigentes. En España, por ejemplo, todos los dirigentes del franquismo se fueron de rositas, algunos incluso se reconvirtieron en "demócratas de toda la vida"
Llegados a este momento, cumpliendo una década ya del siglo posterior al genocidio español, parece comprensible que la judicatura plantee que alguien debe pagar por semejantes atrocidades, a pesar de las evidentes dificultades procesales que tal empresa pueda implicar.
Lo que no es en absoluto aceptable, lo que es del todo incomprensible es que el las altas instancias del poder judicial de una democracia plena de un pais como España quieran condenar al juez que investiga esos crímenes. Y además, derivado de un proceso iniciado contra él, por personas ideológicamente próximas a los autores de esas barbaridades.
Hoy Juan Gelman, vícitma de otra dictadura militar, publicaba un interesante artículo en el EL PAIS en el que planteaba el asombro ante semejante proceso.
Yo también creo, como el Sr. Garzón, como millones de ciudadanos españoles, que la dictadura franquista debe ser juzgada. Si llega el día que condenan bajo un oscuro proceso y , en mi opinión, exento de algunas garantías procesales al juez que articula nuestras demandas esa fecha quedará fijada como aquella en que España volvió a nublarse, a ser de nuevo tan gris.
