¿Tildaríamos de loco a alguien que nos formule un planteamiento similar? Pues esta es la última propuesta del PP, la que destacarán los periódicos de mañana en su portada de la batería de acciones en materia de seguridad ciudadana que hoy ha presentado Rajoy.
En determinados casos, Mariano propone rebajar la edad de ingreso en prisión hasta los 12 años. Una peligrosa afirmación que se configura como una verdadera insensatez por varios motivos:
- La experiencia en nuestra etapa democrática de las reformas legislativas relativas al establecimiento las penas de prisión para los menores han sido sucesivamente derogadas por normas que suavizaban la aplicación de los regímenes penitenciarios a los menores o el incremento de la edad mínima para cumplir este tipo de condena.
- El régimen penitenciario, y los caracteres que lo definen, no puede contribuir jamás a la reinserción social de un niño de 12 años.
- Pone encima de la mesa la apertura de un peligroso debate sobre las responsabilidades de los menores, escondiendo bajo una ambigua excepción de los delitos "extremadamente graves", la aplicación de un régimen penitenciario marcadamente duro y disciplinado, afortunadamente superado en nuestros años de democracia.
No han sido las únicas propuestas. Rajoy ha anunciado miles de nuevas plazas de policía, en caso de que llegue a gobernar. Es curioso, puesto que la etapa en que Mariano estuvo al frente del Ministerio del Interior se caracterizó precisamente por la significativa reducción de efectivos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y una inicipiente sugerencia a las familias con mayor poder adquisitivo para que se costeasen su propia seguridad.
Además, como propuesta digna de aparecer en el programa de cualquier organización política ha planteado endurecer las penas para los pederastas. El problema es que, al parecer, esta nueva idea ha puesto nerviosos a muchos de los miembros de la jerarquía eclesiástica...

